En épocas de crisis es difícil poder desendeudarse en condiciones favorables, por ejemplo:
- Una familia que no puede pagar la hipoteca de una casa, deberá venderla incurriendo en perdidas.
- Una empresa con problemas de liquidez, deberá vender activos que se hayan depreciado por la crisis (inmuebles, acciones,...) en condiciones desfavorables para poder hacer frente al pago de la deuda.